Ante las críticas por la ficha ACB de Alfonso Sánchez


Me alegré bastante el pasado verano del éxito de Alfonso Sánchez con la selección nacional sub-20. Sin duda, es el jugador nacional formado en la cantera del Unicaja que más cerca tiene ser un buen jugador ACB si se confía en él. Y es que a veces nos resistimos a abrir las puertas a nuestros valores. Un chaval que lleva dos años intensos como ningún otro jugador en el club, ya que se ha entrenado con el Unicaja y cuando descansaban en el ACB, lo mandaban a hacerlo en la Axarquía. Viajaba a Milán o a Atenas sólo a completar entrenamientos y vuelo especial para que pudiera jugar en LEB-2. Y todo ello con un chaval de 19 años con hambre de minutos y dispuesto a tapar agujeros en momentos puntuales del primer equipo (jugar cuando no se juega nada o por pura necesidad). Mientras otros tuvieron vacaciones, lleva tres años consecutivos defendiendo los colores de la selección nacional (sub-18, sub-19 y este año plata en el Europeo sub-20). En estas dos últimas experiencias como titular gracias a una defensa aguerrida sin igual. Esas defensas cuyos números sólo saben leer algunos (récord en balones recuperados en un partido con 7, aunque no tuvo continuidad su gran comienzo como MVP nacional de la LEB-2 debido a sus convocatorias ACB, que lo privaron de partidos). Como seguidor de su juego, con altibajos como cualquier otro jugador pero con gran nivel defensivo como se desea en el baloncesto moderno, teniendo en cuenta su grado de humildad, trabajo y sacrificio, sin duda creo que merece tener la oportunidad que otros jugadores a los que se ha enfrentado en el Europeo sub-20 tienen en otros puntos de Europa. Capaz de ser exigido por Scariolo para entrenarse a máximo nivel ACB a las 17 horas, ducharse, y tomar rumbo a Vélez para ser el mejor del equipo con Axarquía a las 21 horas de un mismo día. O estar por la mañana en Girona, coger camino hacia Málaga y jugar esa tarde en Vélez... Y así seguiríamos. Desde aquí, mi confianza en Alfonso. Según me decía también, al igual que Ermolinski, muchos jóvenes quisieran estar en su situación. En fin, trabajar con jóvenes siempre es un riesgo. Quizás una 'pijada' como colocar a un Ricky Rubio a su edad con confianza en la ACB pueda provocar que en unos años tengamos a un jugador referente en nuestro baloncesto como así parece o que se estampe prematuramente. Y es que todo tiene su tiempo y cada cosa su momento bajo el sol. En su tiempo también se confió en nuestros Cabezas, Berni y Germán, y ahí están. Es hora de confiar y ver si de verdad suponen un diamante en bruto con falta de continuidad en busca de confianza.Mientras, espero que en la Axarquía también gocemos de continuidad con una LEB Plata muy profesionalizada, y en la que disfrutamos de pívots propiedad del Unicaja como Paulao, a quien en muchas ocasiones no había quien parase, pero que cuando desaparecía de la cancha desesperaba a más de uno, no sólo en la grada, sino también a compañeros más veteranos, muy implicados, y que este año han decidido abandonar el proyecto. A ver qué encontramos este año, deseando siempre lo mejor para nuestro baloncesto malagueño. Y ante todo, mi enhorabuena a Alfonso.

Este artículo se escribió antes de que empezara la temporada y, por tanto, sin conocerse aún que comenzaría como titular para Scariolo y lo peor la grave lesión que sufrió el jugador. Desde aquí todo nuestro aliento y espero que le sirva de estímulo en su lucha contra la adversidad.