¡Berni y Cabezas, selección!

Berni durante el partido frente al Madrid. Foto Unicaja-Mariano Pozo
Los amantes al baloncesto malagueño vivimos en este play off una experiencia difícil de calificar. Un equipo entredicho toda la temporada, que ha defraudado a lo largo de todo el año, con un técnico cuestionado al que se le busca sustituto, apatía en los partidos sobre todo fuera de casa digno de sacar de las casillas, bajón en la intensidad ante equipos endebles,... un Unicaja que se mete en play off como octavo y por lo que tiene que bailar con la más fea, el Real Madrid, vencedor de la liga regular pero que ha demostrado a lo largo de la temporada que en momentos importantes la pifia como en Copa con el Joventut, en "su Euroliga" contra Olimpiakos y ahora en play off con Unicaja.
Pero esta eliminatoria, ha servido para reivindicar a dos jugadores malagueños como motor del equipo. Por un lado, un Berni Rodríguez que ha estado gris durante la temporada y que ha sacado su casta para reivindicarse. Sus dos partidos frente al Madrid han sido encomiables. En Madrid hizo desaparecer a un Bullock al que conoce bastante bien y ayer salió enchufado. El capitán se echó al frente de la adversidad para completar su mejor anotación del año y lograr 22 puntos, dejando en el último instante una bandeja con la elegancia, decisión y maestría que él sabe y lleva dentro, y que vale una victoria para soñar.
Cabezas explota de alegría tras una de sus canastas imposibles. Foto Unicaja-Mariano Pozo
El otro bastión, el marbellí Carlos Cabezas. Fue un auténtico líder. Sabe que la prensa nacional lo cuestiona en favor de su oponente en esta eliminatoria, Raúl López, como base en la selección. Un Raúl, por cierto, ídolo en Vic de donde salió, que hizo un gran partido ayer y sacó canastas de su chistera que parecían imposibles. Pero en ambos partidos terminó igual; eliminado, con cara de circunstancias, a sabiendas de lo que podía venir encima sin su concurso en la recta final de partido. En esta ocasión, tardó más en ser eliminado. Y ya entonces, teníamos en cancha a un Cabezas que se regustaba sobre el parquet. Se olvidó de esas lesiones que ha sufrido a lo largo de la campaña y le quitaron regularidad. Fue ese líder que dice, "balón para mí que "decido y me la juego" en los momentos difíciles. Que klo agarran para que no anote y la bola entra. Se la juega desde siete metros y no hay problemas. Encara, anota y baila cuando marcha hacia el banco por el tiempo muerto rival. Y es que en el momento más cañliente del partido anotó siete puntos consecutivos para hacer mucho daño a su rival, con un público entregado al grito de "Cabezas, selección". Pero el Madrid es el Madrid, se rehizo y llegamos a ese final in extremis que nos trajo la merecida bandeja de Berni, galopando de zona a zona. No quiero olvidar tampoco los partidos del resto de compañeros, comandados por un solidó Ndong, Y por encima de todos, la pizarra de Sergio Scariolo. Planteamientos de crack.
Como dijo Aurioles en la última rueda de prensa en casa del Clínicas Rincón Axarquía, los play off olvidan lo físico, cobra importancia la preparación de los partidos a través del video y el partido en sí. No hay tiempo para mucho más y hay que saber jugar con esta dinámica. Unicaja ha preparado a conciencia este encuentro con tiempo de sobra, como se notó en ese partido último de liga regular del que pasó.
Alegría final en el Carpena. Foto Unicaja-Mariano Pozo
Bueno, el grito hoy es, ¡Berni y Cabezas, selección! Las rotondas que tienen en Torre del Mar quieren ser olímpicas. Gracias por los 22 puntos de uno y los 22 del otro en este segundo partido. Gracias por vuestro play off y por enarbolar la bandera de la cantera malagueña que busca de nuevo abrirse un hueco con el trabajo bien hecho en la Axarquía. Esperemos verlos en Pekín.
Antonio J. Reyes