El baloncesto malagueño vivió una jornada de contrastes, con la cara y la cruz desde la élite. El Unicaja recuperó sensaciones con una victoria contundente en el Martín Carpena, mientras que el Ingeniería Ambiental CAB Estepona rozó el triunfo en casa, pero terminó cediendo en un final cruel que dejó un sabor agridulce en el cierre de la liga regular.
Unicaja 91-72 Hiopos Lleida: victoria de peso para cambiar la dinámica
El Unicaja firmó un triunfo sólido y necesario ante Hiopos Lleida por 91-72, cortando su mala racha en Liga Endesa y recuperando confianza en el tramo decisivo del curso. El conjunto de Ibon Navarro fue de menos a más, imponiendo su ritmo a partir del tercer cuarto hasta romper definitivamente el partido.
Tras un inicio igualado, con alternancias en el marcador y protagonismo visitante de Paulí, los malagueños encontraron soluciones antes del descanso para marcharse con una ligera ventaja. Sin embargo, fue tras el paso por vestuarios cuando llegó el golpe definitivo: un tercer cuarto arrollador, con acierto exterior y una gran defensa, disparó la renta por encima de los 20 puntos. En ese tramo, el equipo mostró su mejor versión coral, con aportaciones clave de jugadores como Tyson Pérez, Kalinoski o Kravish, que regresaba tras lesión. Ya en el último periodo, el Unicaja supo administrar la ventaja sin sobresaltos hasta cerrar una victoria clara. El más destacado fue James Webb III, autor de 17 puntos, 3 rebotes y 20 de valoración. Un triunfo que, además, tiene valor histórico: es el número 900 del club malagueño en la Liga Endesa.
CAB Estepona 74-77 Kutxabank Araski: derrota en un final cruel
El Ingeniería Ambiental CAB Estepona no pudo cerrar con victoria la liga regular tras caer por un ajustado 74-77 ante Kutxabank Araski en un partido decidido por los detalles en el último cuarto.
El encuentro comenzó con un vendaval ofensivo del conjunto vasco desde el triple, pero las de César Aneas reaccionaron bien, llegando incluso a dominar durante fases del partido gracias al acierto de Gretter, Contell y una destacada Lucía Rodríguez. Pese a las dificultades por las faltas y la importante ausencia de Sika Kone, el equipo esteponero mostró carácter y llegó al último cuarto con ventaja (64-60). Sin embargo, el desacierto ofensivo en los minutos decisivos resultó determinante. Un parcial de salida de 0-9 dio la vuelta al marcador y obligó a remar contracorriente. Aun así, el CAB Estepona tuvo opciones hasta el final, llegando a situarse a solo dos puntos, pero el balón no quiso entrar en las últimas posesiones. El acierto exterior y la mayor templanza de Araski en los momentos clave marcaron la diferencia. El partido dejó además un momento emotivo con el anuncio de retirada de la capitana Noe Masiá, poniendo el broche sentimental a una temporada de luces y sombras para el conjunto de la Costa del Sol.
Por Antonio J. Reyes BasketAxarquía con fotos de los clib


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