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Escobar, nuevo refuerzo de Amivel Reyes Gutiérrez

El internacional colombiano Juan Pablo Escobar, de 25 años y clase 3.0, llega procedente del Mideba Extremadura para reforzar al conjunto veleño El Amivel Reyes Gutiérrez continúa dando forma a su proyecto para la próxima temporada con la incorporación de Juan Pablo Escobar Acosta , internacional colombiano de 25 años y jugador de clase 3.0 puntos BSR , que llega procedente del Mideba Extremadura. Escobar es uno de los nombres destacados del baloncesto en silla de ruedas colombiano y aterriza en Vélez-Málaga avalado por una amplia experiencia internacional pese a su juventud. Su trayectoria le ha llevado a competir en seis países diferentes : Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Francia y España, una experiencia poco habitual para un jugador de su edad en el circuito internacional de baloncesto adaptado. El nuevo jugador del Amivel comenzó su trayectoria internacional en Sudamérica, pasando por Chile en su infancia , Argentina, Uruguay y Brasil , país en el que vivió uno de los primeros ...

Paco Aurioles pone voz a los grandes retos de la cantera en SUR

La jugosa entrevista concedida a Diario SUR por Paco Aurioles, nuevo director de cantera del Unicaja, permite poner sobre la mesa algunos de los grandes debates que afronta actualmente el baloncesto de formación. Y lo hace alguien que conoce el camino desde prácticamente todos sus ángulos y que, además, vivió  muchos años estrechamente vinculado al baloncesto de la Axarquía para después formar parte de staff técnico de Unicaja Baloncesto e incluso en la selección española.

Aurioles, en la grada del Martín Carpena. Foto MIGUE FERNÁNDEZ en la entrevista en Diario SUR

La conversación de Paco Aurioles con Marina Rivas en Diario SUR hace pensar a los que amamos el baloncesto de formación local. El nuevo director de cantera del Unicaja analiza un escenario que está cambiando a una velocidad enorme y que afecta no solo al conjunto malagueño, sino al modelo de formación de todo el baloncesto europeo. La frase que resume buena parte de la entrevista es contundente: «Las ligas universitarias están haciendo que las canteras pierdan su patrimonio de jugadores».

Y conviene detenerse en ella. La irrupción del nuevo modelo económico de las universidades estadounidenses, especialmente a través de los contratos NIL, ha convertido a la NCAA en un competidor real para las canteras de los clubes europeos. Ya no hablamos únicamente de la posibilidad de estudiar en Estados Unidos mientras se juega al baloncesto a un gran nivel. Ahora existen ofertas económicas que pueden resultar muy difíciles de igualar incluso para muchos clubes europeos. Aurioles pone cifras y nombres a una realidad que ya hemos comprobado en los últimos años. Jugadores formados en Málaga que emprenden el camino americano y que, posteriormente, pueden regresar al baloncesto profesional con un valor de mercado diferente.

El caso de Mario Saint-Supéry es probablemente uno de los ejemplos más evidentes de ese nuevo escenario. Un jugador que comenzó su formación en las Escuelas de Baloncesto de Rincón de la Victoria, continuó su camino en el CB El Palo y posteriormente en CB Novaschool, de nuevo en Rincón de la Victoria, antes de dar el salto a Los Guindos y a la cantera del Unicaja. Su progresión fue meteórica hasta llegar muy pronto al primer equipo malagueño, disputar competición europea y emprender después la aventura universitaria en Estados Unidos, para regresar ahora al baloncesto español de la mano del Valencia Basket. Más allá de las decisiones concretas que haya tomado cada parte, hay una realidad incuestionable: el baloncesto de formación está cambiando y los clubes necesitan encontrar nuevas fórmulas para proteger y poner en valor el trabajo realizado durante años para formar a estos jugadores.

Porque detrás de cada jugador que llega al profesionalismo hay muchas horas de entrenamientos, técnicos, preparadores físicos, fisioterapeutas, desplazamientos, instalaciones, familias y, sobre todo, una estructura de club que ha ido construyendo al jugador desde las categorías inferiores. Y aquí aparece una de las grandes cuestiones que plantea Aurioles: ¿cómo conseguir que todos los actores salgan beneficiados?

La respuesta no parece sencilla, pero sí apunta a la necesidad de buscar acuerdos entre clubes, jugadores, familias y agentes. La creación de la Liga U22 aparece también como una herramienta interesante para intentar ofrecer un escenario competitivo que permita a los jóvenes seguir desarrollándose en España antes de dar el salto definitivo al profesionalismo.

Un hombre que conoce muy bien nuestro baloncesto

Para quienes seguimos desde hace años el baloncesto de la Axarquía, la figura de Paco Aurioles tiene además una lectura especial. Su trayectoria no se limita a los despachos ni a la estructura del Unicaja. Aurioles ha estado vinculado durante muchos años al baloncesto de nuestra comarca, conociendo de cerca el CB Axarquía incluso antes de aquella vinculación con Unicaja en ligas LEB, con un contacto cercano con entrenadores, jugadores y los que nos movíamos en torno a nuestro baloncesto, palpando así esa enorme capacidad de generación de talento que existe en Málaga y en la provincia. Por eso resulta especialmente interesante escucharle ahora hablar de cantera. Y también porque su nuevo puesto llega después de dos décadas de un grande como Ramón García al frente de la estructura de formación del Unicaja. El reto es enorme, pero también lo es la oportunidad.

Aurioles habla de tecnificación, acuerdos con otros clubes, academia, preparación física, fisioterapia, psicología y seguimiento individualizado. Es decir, de profesionalizar todavía más un modelo que ya es una referencia nacional. Pero hay una idea que sobresale por encima de todas: conseguir que los niños y niñas sigan soñando con llegar al primer equipo. Ese debería ser, en realidad, el gran objetivo de cualquier cantera y que tampoco podemos perder de vista en nuestra comarca ahora con la vuelta a Tercera FEB de CB Axarquía vinculado a Torre Basket.

El problema no es solo la NCAA

La entrevista permite abrir además otro debate. La fuga de talento no empieza necesariamente cuando aparece una oferta universitaria estadounidense. Empieza antes. Aurioles habla de una sociedad marcada por la inmediatez y de familias y agentes que, en algunos casos, ejercen presión sobre jugadores que todavía están en edad cadete. Es una reflexión especialmente importante, cuando hemos vivido algo parecido en Torre Basket con una buena generación de jugadores que volaron pronto en busca de otros clubes con mayor o menor suerte. Hace unos años, un jugador podía pensar en un proceso de formación largo. Hoy, en ocasiones, parece que a los 14, 15 o 16 años hay que saber ya dónde va a jugar, qué contrato tendrá y cuál será su futuro profesional. Y el baloncesto no funciona así.

La formación necesita tiempo, paciencia, entrenadores, competición y también equivocarse. Necesita que un chico o una chica pueda tener un mal año sin que eso signifique que ha dejado de ser un proyecto de jugador. Por eso resulta tan importante reivindicar el valor de las canteras. No solamente como fábricas de jugadores profesionales, sino como espacios donde se forman personas, se adquieren hábitos y valores y se aprende a competir, ganar, perder y convivir. Y así lo saben los responsables en numerosos clubes en nuestra comarca desde Rincón de la Victoria, Torrox, Nerja y en Torre Basket, más allá de las distintas Escuelas de Baloncesto existentes en la comarca.

Málaga y la Axarquía tienen mucho que decir

Aurioles recuerda en la entrevista algunos de los grandes nombres surgidos del baloncesto malagueño, algunos con pasado en aquel proyecto de cantera cajista en la Axarquía que apunto estuvo de subir a ACB. Siempre hemos tenido jugadores de cantera en el primer equipo de Unicaja de la calidad de Nacho Rodríguez, Berni Rodríguez, Carlos Cabezas, Alfonso Sánchez... y ahora más recientemente Alberto Díaz, Rubén Guerrero, Francis Alonso o Mario Saint-Supéry. La lista demuestra que no estamos hablando de una casualidad. Málaga tiene talento como afirma en sus palabras Aurioles.

Y la Axarquía también. Nuestros clubes, nuestros entrenadores y nuestras familias han contribuido durante décadas a alimentar esa cantera. Algunos jugadores han llegado muy lejos como el caso de Mario; otros no alcanzaron el profesionalismo, pero sí jugaron en Nacional o EBA, ahora Tercera FEB. Todos ellos forman parte de una misma cadena que sostiene nuestro baloncesto.

Por eso, cuando alguien con la experiencia de Paco Aurioles habla de la necesidad de proteger el patrimonio de jugadores de una cantera, el mensaje debería ser escuchado también desde nuestros clubes de la comarca. La solución no será sencilla. Tampoco existe una fórmula mágica. Pero sí parece imprescindible que el baloncesto de base sea capaz de adaptarse a este nuevo escenario sin perder su esencia.

La NCAA puede ofrecer oportunidades extraordinarias. La Liga U22 puede ser una herramienta magnífica. Las academias como las puestas en marcha por Berni Rodríguez, Carlos Cabezas o Alfonso Sánchez, entre otros en la zona, pueden abrir nuevas vías. Y los clubes tienen que mejorar cada día sus estructuras.

Pero hay algo que no deberíamos perder nunca. Que un niño que empieza a jugar al baloncesto sueñe primero con llegar a ser jugador, disfrutar del camino y competir con su club, antes de pensar en contratos, agentes o mercados. Ese, probablemente, sea uno de los grandes retos que tiene por delante Paco Aurioles. Y también uno de los grandes retos de todo nuestro baloncesto.

Desde basketaxarquia.com seguiremos muy atentos a esta nueva etapa de Paco Aurioles al frente de la cantera del Unicaja. Porque, aunque su nuevo despacho esté en Los Guindos, su trayectoria y sus muchos años ligados al baloncesto de nuestra tierra hacen que sus éxitos también sean, de alguna manera, parte de los nuestros. En este enlace tienes la entrevista en SUR de Marina Rivas.

Por Antonio J. Reyes para BasketAxarquía con foto e información de Diario SUR

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