Rincón Dental Axarquía abre su historia en Tercera FEB con una victoria de carácter. Los de Balti Álvarez remontan ante El Pinar (66-63) en un partido frenético y de máxima tensión y se cobran la pequeña espinita de la Supercopa
El Rincón Dental Axarquía ya sabe lo que es ganar en Tercera FEB. Y lo hizo además ante un rival que tenía todavía demasiado reciente en la memoria. El mismo CD Colegio El Pinar que hace apenas unas semanas le había dejado fuera de la Supercopa tuvo esta vez que ver cómo el primer triunfo liguero de los de Balti Álvarez se quedaba en casa 66-63.
Una victoria de carácter. Sufrida, trabajada, con errores, nervios, momentos de brillantez y un último tramo en el que hubo que jugar también con la cabeza. Una victoria que quizá valga algo más que dos puntos porque supone la primera página de la nueva historia del baloncesto axárquico en la categoría. Y eso siempre tiene algo especial. En una esquina del parqué, siguiendo cada detalle del encuentro, Pepe Laso, director deportivo de este nuevo proyecto. Sobre la pista, un grupo joven que todavía está haciéndose, aprendiendo y descubriendo qué puede llegar a ser. Y en la grada, alrededor de un centenar de aficionados que disfrutaron de un partido de esos que mantienen el corazón acelerado hasta el último segundo en plema feria de San Miguel.
El Pinar golpea primero
El comienzo fue visitante. El Pinar salió con las ideas más claras y encontró en Ibáñez Fidalgo a su principal argumento ofensivo. El jugador visitante estaba especialmente inspirado desde el perímetro y un triple suyo obligaba a Balti Álvarez a detener el partido con 8-14. Los visitantes estaban cómodos. El base Díaz Guillén, llegado desde Novaschool, dirigía con criterio y el veterano Luismi Moreno comenzaba también a dejar su sello. El Pinar alcanzaba el 12-21 y empezaba a marcar el territorio. El primer cuarto acabó 14-21 y dejó además una preocupación en el bando local con Ale Tallón que sufría una lesión en los últimos compases del periodo.
Pero el Rincón Dental Axarquía no estaba dispuesto a dejar que el partido se escapara tan pronto. La salida del segundo cuarto fue precisamente el primer aviso. Un parcial de 7-0 devolvió la igualdad al encuentro y levantó a la grada. Aunque el conjunto axárquico seguía pagando caro algunos errores no forzados. Pasos, pérdidas y pequeñas desconexiones que El Pinar aprovechaba para volver a abrir brecha. Otro triple de Ibáñez Fidalgo colocaba el 19-28 y los visitantes llegaban a disfrutar de su máxima ventaja: 23-33. Parecía que El Pinar había conseguido volver a tomar el mando. Pero quedaba una última reacción antes del descanso. Balti pidió tiempo muerto, ordenó a los suyos y el equipo respondió. La diferencia comenzó a reducirse hasta llegar al intermedio con un marcador que dejaba absolutamente todo abierto (33-35). El partido había cambiado.
Kenneth cambia el ritmo
Y tras el descanso cambió todavía más. El Rincón Dental Axarquía salió decidido a por el partido. El Pinar seguía encontrando algún triple, pero la defensa local comenzó a crecer y, con ella, apareció el jugador que terminó siendo el gran motor de la remontada, Kenneth R. Aguilera. El base portorriqueño imprimió al encuentro una velocidad endiablada. Ataque, defensa, penetraciones, dirección y personalidad. Con él al mando, el Rincón Dental Axarquía empezó a jugar a otra cosa. También apareció Dani Gutiérrez, importante en ambos lados de la pista, mientras el dominio del rebote empezaba a inclinarse claramente hacia los locales. Un parcial de 9-0 dio la vuelta al marcador (42-38). Ahora era El Pinar quien tenía problemas. La defensa axárquica apretaba, el ritmo era frenético y el equipo visitante comenzaba a atascarse. Hasta que llegó uno de los momentos de la noche. Jero Maidana voló para machacar el aro. Mate y tiempo muerto de Javi Florido con 48-39. Parecía que el Rincón Dental Axarquía podía romper definitivamente el partido. Pero El Pinar volvió a demostrar por qué iba a ser un rival tan incómodo. Moreno mantiene vivo a El Pinar. Javi Florido movió sus piezas y los visitantes reaccionaron. Dos triples de Luismi Moreno fueron gasolina para un parcial demoledor de 1-10. En un abrir y cerrar de ojos, el 48-39 se había convertido en 49-49. Otra vez empezaba todo de cero. O casi. Porque cuando el tercer cuarto agonizaba apareció el veleño Aarón Gómez, cuya canasta permitió al conjunto local marcharse por delante al último descanso 51-49. Y un partido que ya olía a final apretado.
Cuando la pelota quema
El último cuarto fue un pulso. Nadie quería ceder. Cada rebote se peleaba como si fuera el último. Cada pérdida dolía. Cada canasta tenía un valor doble. El público empujaba y los dos equipos respondían sobre la pista con un esfuerzo enorme. Hasta que Adri Ramírez decidió desafiar a la lógica. Con la posesión a punto de agotarse, el exterior axárquico levantó un lanzamiento desde unos nueve metros. La pelota viajó. Y entró. Triple que abría brecha 62-56. La grada explotó y el banquillo visitante pidió tiempo muerto, acompañado de protestas sobre la validez del lanzamiento que vemos en la imagen. Y quedaba menos de dos minutos. Parecía el golpe definitivo, ero no lo fue. Porque El Pinar, una vez más, se negó a rendirse. Los visitantes apretaron, el Rincón Dental Axarquía comenzó a sentir la presión y el marcador volvió a comprimirse hasta un dramático 62-61. El partido ya no era de pizarra. Era de nervios y de carácter. De quién fuese capaz de pensar mejor con el corazón latiendo más deprisa. Carlos Cobos regresaba a Torre del Mar como visitante después de una larga trayectoria en el baloncesto, aquella que incluso le llevó a debutar en su día en ACB y Euroliga con Unicaja. El veterano jugador tuvo en sus manos la posibilidad de igualar el encuentro desde la línea de tiros libres. Pero falló uno y dejó con vida al Rincón Dental Axarquía. Porque en esos momentos ya no se trataba de jugar bonito, había que sobrevivir. Y ahí apareció Fer Martín, hasta entonces negado de cara al aro; el jugador local encontró precisamente cuando más falta hacía la tranquilidad que necesitaba su equipo con cuatro tiros libres acertados para mantener al Rincón Dental Axarquía por delante. El Pinar tuvo todavía alguna opción, pero esta vez la victoria no se escapó 66-63.
Kenneth, motor de la remontada
El nombre propio del encuentro fue Kenneth R. Aguilera, MVP gracias a sus 17 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias para 19 de valoración. Pero si algo tuvo este triunfo fue carácter colectivo. Dani Gutiérrez y Jero Maidana fueron fundamentales en el trabajo bajo los tableros, ambos superando los diez rebotes y sumando además dos tapones cada uno. El dato del rebote lo explica bien con 54 capturas para el Rincón Dental Axarquía por 41 de El Pinar. Y más protagonistas para la esperanza de una gran temporada con el acierto en momentos claves de Adri Ramírez. El saber estar de Josemi Toro o Criado, los triples de Márquez, los taponazos de Gutiérrez y Jero, o el mate de este último. Los momentos de Aarón Gómez en su vuelta a la tierra que le vio nacer. Y, sobre todo, la capacidad de un equipo todavía en construcción para no venirse abajo cuando el partido se puso cuesta arriba. Porque este Rincón Dental Axarquía todavía está aprendiendo. Se notó en demasiados errores no forzados, pasos, pérdidas y fases de juego algo alocadas. Pero también impuso energía, defensa, rebote y, sobre todo, personalidad. No fue una victoria brillante de principio a fin. Fue una victoria de carácter.
Rincón Dental Axarquía: Fer Martín (4), Aguilera (17), Jero Maidana (2), Adri Ramírez (14) y Criado (6) —cinco inicial—; Márquez (6), Aarón Gómez (4), Josemi Toro (7), Gutiérrez (6), Tallón (0), Marcos Díaz (0) y Nuño (0).
CD Colegio El Pinar: Muñoz (6), Castro (6), Ibáñez Fidalgo (9), Carrasco (4) y García (1) —cinco inicial—; Madrid (6), Moreno (15), Wolkowyski (2), Cobos (3), Díaz Guillén (11) y Muñoz (0).
Parciales: 14-21, 19-14, 18-14 y 15-14.
Árbitros: Daniel Valiente y Víctor Vera. Eliminado por faltas y una técnica el local Quique Márquez (min. 35).
Incidencias: Pabellón Maestro Salvador Sánchez de Torre del Mar. Un centenar de espectadores en plena feria de San Miguel.
Por Antonio J. Reyes para BasketAxarquía




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